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La autoconstrucción está de moda. En anteriores artículos hablábamos de cómo el el boom de las casas modulares ha llegado al mercado inmobiliario. El problema es que mucha gente desconoce los errores más comunes en la autoconstrucción ya que piensa que son iguales a las viviendas tradicionales y después tienen problemas a la hora de diseñar y construir su casa.

Lo primero que tenemos que saber es que cualquier vivienda que hagamos nosotros desde cero, sea modular, de hormigón o prefabricada, tiene unas características y requisitos diferentes a las tradicionales. Sin embargo, ambas construcciones deben cumplir una serie de normas y permisos para llevarse a cabo.

Permisos obligatorios en la autoconstrucción y las casas tradicionales

Uno de los errores más comunes en la autoconstrucción es pensar que los trámites a la hora de construir nuestra vivienda son más fáciles y diferentes a los de una casa nueva u otra vivienda. La realidad es totalmente diferente ya que la ley establece que no existe ninguna diferencia referente al tema de las normas y permisos entre ambas clases de inmuebles.

Es decir, tanto las viviendas tradicionales como los edificios modulares, prefabricados y de autoconstrucción tienen que cumplir los mismos trámites y permisos como la solicitud de licencia urbanística, todo el tema burocrático de papeleos y escrituras, así como contar con un proyecto de ejecución y un estudio previo de la obra.

¿Cuáles son los errores más comunes en la autoconstrucción?

Una vez tenemos claro que los trámites legales, los requisitos y las normas son iguales en la autoconstrucción y las viviendas tradicionales vamos a hablar un poco de las diferencias. Y es que a pesar de que ambas formas de construcción comparten el mismo proceso legal y requisitos tienen ciertas diferencias que pueden llevarnos a cometer errores en el caso de compra o alquiler.

La mayor desigualdad es el tema económico, pero hay otros factores como el tiempo y es que podemos tener una casa modular en cuestión de semanas. Es decir, muy rápido. Sin embargo, este concepto de casas modulares puede llevar a confusión ya que por un lado están las casas modulares y por otro las prefabricadas.

Diferencias entre casas modulares y prefabricadas

A pesar de que ambas clases de inmuebles son denominados de autoconstrucción no se parecen desde el tema de fabricación ya que mientras las prefabricadas están diseñadas y producidas en serie en una fábrica las modulares dependemos de solicitar los materiales para realizar la instalación de la misma.

Vamos a poner un ejemplo para que lo entiendas mejor, por ejemplo, las casas prefabricadas de madera se adquieren de forma completa. La diferencia de las modulares es que para comprarla se hace por partes, es decir, por módulos (paredes, materiales, etcétera)

De esta forma, si compramos una casa prefabricada de madera lo normal es que la compres y la montes encima de los cimientos que deben estar preparados para aguantar el peso y la instalación. En cambio, con una casa modular compras lo que necesitas y posteriormente puedes ampliar.

Digamos que se trata como un puzle en el que vas encajando las piezas, es decir, los módulos, piezas y demás. Esta diferencia entre ambas viviendas puede llevar a confusión y pensar que ambas casas son similares y para nada más lejos de la realidad.

Las casas prefabricadas vienen montadas de serie y son más fáciles de instalar que una modular. Esto es lo bueno, lo malo es que no se pueden ampliar. Esto es importante ya que en función de tus necesidades es posible que en el futuro quieras cambiar o instalar una nueva habitación, en resumen, ampliar.

Por ello y para evitar el error de comprar una casa prefabricada que después se te queda pequeña es mejor que te plantees la alternativa de adquirir una casa modular.

Elegir bien los materiales

Los materiales son el primer paso a la hora de elegir una casa modular. Nuestro presupuesto va a depender principalmente de la calidad y cantidad de estos materiales. Lo bueno de las casas modulares es que se pueden escoger sus características, tamaño, estética, acabados y funciones en función de los materiales.

Aunque las casas modulares constan de un sistema prefabricado nos permite mucha libertad a la hora de construir. Pero como comentábamos antes, dependemos del material.

Por norma general, el material más usado en la autoconstrucción es el hormigón por sus cualidades (aprovechamiento energético, calidad, durabilidad y menor coste), además de permitir añadir y quitar módulos a nuestro antojo.

Sin embargo, la combinación con otros materiales es lo que determina el precio final de la obra. Esto es importante ya que puede encarecer el presupuesto de nuestra casa. De hecho, si escogemos los mejores acabados (de cristal y acero), añadimos una habitación y le añadimos otros gastos como el pago al arquitecto, la licencia de obra y el traslado de la fábrica a nuestra finca es posible que el precio no sea el que teníamos en mente.

Por ello, nuestra recomendación es revisar varias veces el presupuesto y en el caso de que queramos ampliar, pero se nos va de precio, no pasa nada, podemos añadir cosas en el futuro cuando nos vaya mejor económicamente.

En resumen, el mayor error que podemos cometer es pensar que las casas modulares son iguales a las tradicionales. Efectivamente, los procesos y trámites legales son los mismos, pero no así con el tiempo de fabricación, ni de montaje ni el precio que es más barato, de media, en las casas modulares.

En definitiva, las casas modulares son opción muy interesante a la construcción convencional, solo hay que conocer sus características y ventajas para evitar errores y malentendidos.

¿Conocías los errores más comunes en la autoconstrucción? Esperamos que este artículo te haya ayudado para solucionarlos.