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La eficiencia energética está dejando de ser un término desconocido e instalándose poco a poco en la sociedad. La gente, las instituciones y los gobiernos están comenzando a ver el gran problema que representa el consumo energético y la contaminación del medio ambiente. El planeta tiene recursos limitados, por ello, es necesario plantearse un nuevo cambio de modelo para no tener que vivir por encima de nuestras posibilidades energéticas. Mejorar la eficiencia energética de tu vivienda es una de las mejores formas de reducir el consumo, además de ayudar al planeta.

Por si fuera poco, el uso racional de la energía de una casa ayuda a minimizar el coste económico de la factura de la luz y la electricidad. Por todo lo anterior, os vamos dar unas pautas básicas para ahorrar en el consumo de la luz y mejorar la eficiencia energética de tu vivienda.

Clasificación energética: ¿cómo funciona?

La definición del término eficiencia energética es la reducción del consumo de energía de un inmueble a la vez que se mantienen los mismos sistemas de energía, pero sin tener que renunciar ni a la calidad ni a al confort. Todo esto es posible a la vez que se ayuda al planeta, se hace un consumo responsable y se ahorra dinero.

Vamos a dar un dato importante. En Europa, existen alrededor de unos 160 millones de edificios que representan un total del 40 % del consumo energético de la Unión Europea. Con sólo tomar medidas de ahorro energético como un buen aislamiento, la instalación de electrodomésticos y sistemas de luz de bajo consumo se ahorrarían millones de euros que se gastan en otras medidas de abastecimiento como el uso de combustibles fósiles.

Lo primero que hay que entender es que todas las viviendas españolas en venta y alquiler deben contar con un certificado energético llamado CEE (Certificado de Eficiencia Energética). Este documento demuestra la situación energética de nuestro inmueble y es obligatorio desde el pasado 1 de junio de 2013.

Todas las casas sin excepción deben contar con el CEE, en caso contrario se exponen a multas que van desde los 300 a los 6.000 euros. Lo bueno de este documento es que su duración dura unos 10 años. Para obtener el certificado es necesario contratar los servicios de un técnico aparejador o un ingeniero industrial que analizará la situación energética de nuestra vivienda y determinará el nivel de la misma.

Eficiencia energética de tu vivienda, niveles de clasificación

Para tomar medidas de ahorro se ha realizado una lista de clasificación energética. Las viviendas que tienen una clasificación baja consumen más, y lo mismo sucede al revés. Por tanto, es importante acometer obras y pequeñas medidas que mejorarán nuestra clasificación en la lista. A continuación, os detallamos cómo funciona la lista.

Lo primero que debemos saber es que el CEE se clasifica por las letras del abecedario. Van desde el A hasta la G, donde la A es la nota más alta y la G la más baja. Los inmuebles con una A son los más eficientes ya que consumen menos de 50Kw/m2 al año. Este tipo de certificado solo está al alcance de muy pocas viviendas y suelen ser llamadas viviendas verdes.

Un ejemplo claro de ecourbanización es la calificación energética A que ha obtenido las viviendas ecológicas en Granada con la nota más alta posible. Las viviendas que tienen la nota A ahorran en torno a un 79 % del consumo de energía, lo que se traduce en un gasto de unos 200 euros al año. Mientras tanto, una vivienda con una nota F o G pagarían alrededor de 1.750 y 2.500 euros respectivamente.

La diferencia es notable. Por si fuera poco, el ahorro de emisiones de gases contaminantes y CO2 a la atmósfera se reduce. Las cifras de emisión de una vivienda A es de menos de 6,8 kgCO2 por metro cuadrado. En cambio, una vivienda F o G es capaz de emitir más de 70,9 kgCO2 por metro cuadrado.

Las letras A,B y C son las más altas y las más eficientes. Las casas normales suelen tener una nota media que se traduce en la letra D o E. En cambio, las viviendas antiguas y más deficientes suelen clasificarse con una F o una G. Esta clasificación es la misma que usan los electrodomésticos de bajo consumo. Un claro ejemplo para reducir el consumo es la compra de este tipo de electrodomésticos que seguro ayudan a reducir el consumo de nuestra casa y obtener una mejor nota en el CEE.

Consejos para mejorar la eficiencia energética de la vivienda.

Al principio del artículo comentábamos la importancia del aislamiento como método para reducir el consumo y mejorar la eficiencia energética de nuestra vivienda. El aislamiento térmico es una de las bases de la eficiencia energética, y es que la mejora en los sistemas de revestimiento exterior ayuda a reducir casi un 20 % de la energía total de una casa.

Para evitarlo, se puede recurrir a sistemas de aislamiento eficientes como el revestimiento para exteriores SATE que además de aislar del exterior, reduce el consumo y evita la acumulación de olores y gases tóxicos. 

Sin embargo, hay otros sistemas que vamos a citar a continuación:

  • Producción de agua caliente e instalaciones de calefacción. Es recomendable que la caldera esté dentro de la casa, de esta forma, se puede instalar una válvula mezcladora a la salida de la misma. De esta forma, el agua sale caliente de forma constante, lo que se traduce en menos consumo y mayor eficacia. Un complemento para el sistema de calefacción es la combinación con la energía solar o térmica. Si además contamos con sistemas de almacenamiento de energía que retengan el calor tendremos siempre disponible agua caliente, y lo mejor de todo, gratis.
  • Composición de la casa y tamaño de la vivienda. No consume lo mismo una casa de 100 metros que otra de 200. Por supuesto, la situación del sol también influye en el consumo de la luz. Un consejo para reducir el consumo de la luz es procurar que entre la mayor cantidad de luz en invierno. Una medida fácil de llevar a cabo es subir las persianas los días de sol.
  • Ventilación y orientación de las fachadas. La casa no se puede cambiar de orientación, pero algo que podemos hacer es aprovechar los espacios y los colores. Por ejemplo, pintar el interior de la casa en colores suaves como el blanco y aprovechar el uso de cortinas, estores y toldos en el caso de que nuestra casa esté al norte. Las casas que tienen una mala ubicación con respecto al sol juegan con otros elementos para intentar conseguir el mayor calor posible, por ejemplo, la sustitución de vidrios y ventanas.
  • Características de las fachadas y cubiertas (envolvente). El sistema SATE es una buena forma para aislar el exterior y las fachadas.
  • Consumo de energía. La instalación de sistemas energéticos de bajo consumo como LEDs o electrodomésticos tipo A (neveras, lavadoras, microondas) ayudarán a reducir el consumo de energía de nuestra casa.

¿Qué te han parecido estos consejos? ¿Echas alguno en falta? No lo dudes y déjanos un comentario. Y recuerda, si quieres estar a la última de la ecología en el hogar no dejes de visitar nuestro blog.