Llega el verano y con el calor mucha gente se plantea hacer una piscina en su casa. Sin duda, una decisión difícil ya que, depende de la zona, la piscina no se puede disfrutar todo el tiempo y requieren cierto mantenimiento, al margen del tamaño y su ubicación. Afortunadamente, existen piscinas de diseño que se adaptan a cualquier espacio, terreno y casa sin importar la inclinación, el poco sitio del que dispongamos y otros detalles técnicos.

Piscinas de diseño, una estética moderna y sofisticada

Cada vez que llega la temporada estival las piscinas se convierten en las reinas del verano. Y es que todo el mundo quiere disfrutar de un rato de frescor y baño bien sea la piscina de la comunitaria, en la de nuestro municipio, o sencillamente en la de nuestros amigos.

Todo ello, si no tenemos la suerte de tener una piscina en nuestro chalet. Esa situación puede cambiar para mucha gente gracias a las piscinas de diseño.

Estas se diferencian de las clásicas en varias cosas. La primera es que son piscinas modernas, urbanas, elegantes, equipadas con todo tipo de tecnologías como las luces led, y si lo deseamos autolimpieza para que no nos tengamos que preocupar por ellas.

La segunda diferencia con las clásicas rectangulares es que las piscinas de diseño se adaptan a cualquier espacio gracias a su diseño personalizado y eso se nota en el resultado final.

Pero para ello hay que seguir una serie de pasos. Si queremos tener una piscina este verano debemos saber cuáles son los aspectos para iniciar su montaje.

Pasos para ejecutar una piscina de diseño

Da igual que la piscina sea para un chalet privado, para una comunidad, para una casa en altura o una piscina olímpica. Las fases son las mismas, por lo general, son tres y son las siguientes:

  • Realizar un proyecto al igual que la obra de una casa de diseño.
  • Pedir permiso o la licencia en el municipio donde se vaya a realizar la obra.
  • Ejecutar la obra y disfrutar de la misma.

La obra de una piscina no es tan latosa ni tan difícil de realizar como la de una vivienda, sin embargo, comparten ciertos aspectos como el proyecto y los permisos. En cambio, el proceso de ejecución suele ser menor y en función de la compañía instaladora y el personal a cargo podemos tenerla lista en semanas e incluso días si tenemos suerte.

Por lo general, el tiempo para la obra de una piscina suele ser de unas semanas por lo que sumado al tema de la burocracia y la solicitud de la obra en el ayuntamiento si estamos pensando en tener una piscina este verano, ahora es el momento de iniciar todo el proceso.

Ten en cuenta que aunque la ejecución sea la parte que más tiempo pueda llevar debemos tener listos los papeles y el proyecto para su ejecución.

Para ello necesitaremos a un arquitecto que nos ayudará con el diseño previo y la solicitud de la licencia.

Si queremos tener una piscina de diseño debemos contar con lo siguiente:

  • Proyecto de ejecución.
  • Solicitud de la licencia así como del pago de la misma.
  • Documentación de la casa y copia del DNI.

Una vez tenemos aprobado la ejecución de la obra es momento de escoger el tipo de piscina y materiales que vamos a instalar. Para ello, es importante el terreno, el tamaño de la finca y el tiempo de la zona donde esté situada nuestra casa.

Esto es importante por varios motivos, el primero es por si queremos una piscina cubierta, la segunda razón es por el uso de materiales de acabado, cimentación y revestimiento de la piscina así como de otras instalaciones como las luces, la lona y elementos de adorno que vayan en la piscina y alrededores.

Si contamos con un jardín y poco espacio es necesario diseñar el tamaño y planificar los lugares de máxima profundidad así como el lugar donde vamos a colocar las escaleras y la zona de acceso a la piscina.

Una piscina de diseño debe estar adaptada a la estética de la vivienda y el jardín. Para ello tiene que tener en cuenta instalación de otros elementos estéticos como pérgolas, árboles y zona verde.

Materiales de las piscinas

Debemos contemplar la posibilidad de combinar una piscina con otros elementos como un jacuzzi, catarata, fuente y adornos que contemplen agua ya que transforman por completo la apariencia del lugar y jardín.

De hecho, una piscina de diseño se suele adaptar al estilo de la vivienda al integrarse en el ambiente. Por eso igual es necesario que necesitemos la ayuda de un experto en decoración o un arquitecto con conocimientos de soluciones integrales.

Esto nos ayudará con el diseño, la estética y la elección de los materiales ya que no todos valen para una piscina de diseño.

Un ejemplo es el uso de la porcelana, un material saludable y respetuoso con el medio ambiente a la par que resistente. Existen otros materiales clásicos como aluminio, madera, poliéster, hormigón y acero.

Estos dos materiales son clásicos, aunque el hormigón destaca por los acabados, la dureza y una mejor estanqueidad. En cuanto al acero permite una rápida instalación y aguante gracias a sus características técnicas.

De hecho, y en comparación con el hormigón, el acero tiene gran resistencia, durabilidad y flexibilidad de los paneles de montaje que nos permite darle una gran variedad de formas y diseños.

Tipos de piscinas y diferencias entre ellas

Las piscinas de diseño se diferencian de las prefabricadas y desmontables en que el diseño es propio y original. Las prefabricadas suelen estar hechas de PVC, aluminio, lonas y poliéster reforzado con fibra de vidrio que aguanta muy bien, pero a pesar de ser económica sufre mucho con el sol y el uso por lo que si estamos pensando que aguante no es la mejor recomendación.

Las piscinas prefabricadas y desmontables requieren de menor mantenimiento que las de diseño ya que estas últimas suelen ser fijas y debemos prestarle atención en todo momento.

Las piscinas desmontables se guardan fácilmente al final del verano por lo que es mejor contar con un sitio para guardarlas en caso de no usarse.

Por otro lado, las piscinas de diseño dan un poco más de trabajo con respecto al mantenimiento, aunque bien es cierto que se mantienen más limpias y duran más. 

Además de controlar que esté limpie y no se acumule restos de suciedad en el agua es necesario ajustar el cloro y usar un filtrador para garantizar la calidad del agua y eliminar la grava y arena del fondo.

Otro mantenimiento necesario es controlar la calidad del agua, revisar la pintura y las baldosas, aunque depende de los materiales que hayamos escogido. En todo caso, una piscina de diseño merece la pena ya que dura mucho más tiempo, son más bonitas y convierten nuestro jardín en un lugar totalmente diferente.

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