Hay elementos a los que les prestamos poca atención pero son más importantes de lo que parecen. Por ejemplo, en la construcción el hormigón es uno de esos materiales en los que no debemos escatimar gastos ya que son la base del cimiento y una de las razones por las que nuestra casa o vivienda se mantenga en pie. Por ello, hoy os vamos a hablar de los distintos tipos de hormigón que hay ya que hay unos cuantos, sus diferentes características y usos y otras cuestiones que tenemos que tener en cuenta antes de empezar a construir un inmueble.

¿Por qué es importante el hormigón?

En la construcción se pueden usar muchos elementos para fabricar una vivienda. Desde madera, cristal, piedra o metal, pasando por plásticos y otros materiales. Sin embargo, hay materiales como el hormigón que cada vez está ganando más peso no sólo en la construcción tradicional y moderna también en la arquitectura ya que está siendo el principal protagonista de muchas viviendas.

Evidentemente, no sólo se usa el hormigón pero su uso es cada vez más común y si no hace tanto se intentaba ocultar hoy en día sucede lo contrario. Esto se debe a varias razones, la primera es que gracias a la tecnología cada vez existen más clases de hormigón lo que aumenta las posibilidades estéticas y funcionales de una vivienda.

Además, el hormigón también ha evolucionado y es que ofrece muchas más posibilidades de las que pensamos. Por ejemplo, gracias a este material se pueden hacer las siguientes cosas:

  • Encofrado. Se trata de uno de los puntos fuertes y una de las ventajas principales de este material tan versátil. El hormigón permite usarse para unir distintos tipos de planchas en la que después se mete el hormigón y forman las paredes de muchos edificios.
  • Muros. Los muros pueden ser de hormigón o de otro material. Sin embargo, lo que llama la atención del hormigón es que para hacer esta forma arquitectónica es que se puede usar tanto para muros de carga, como pequeños muros en casas para aislar la vivienda de miradas ajenas.
  • Muros curvos e interiorismo. Antes comentábamos que el hormigón se usa cada vez más en otras áreas que no son la construcción tradicional. Y es que en la actualidad el interiorismo y las viviendas modernas usan cada vez más este material por sus características y posibilidades.

¿Cuáles son las principales ventajas del hormigón?

En el apartado anterior hemos hablado de algunos de los puntos fuertes del hormigón, pero es que tiene más aplicaciones y usos de los que parece. Entre sus beneficios nos podremos encontrar los siguientes:

  • Versatilidad. El hormigón se puede usar tanto para hacer muros, paredes, vigas como otros elementos arquitectónicos.
  • Dureza y resistencia. El hormigón aguanta bien el paso del tiempo, de hecho, esta es una de sus mejores ventajas que lo hace líder en el sector como un producto que aguanta con gran firmeza y resistencia no sólo el tiempo sino los peores eventos metereológicos como lluvias intensas, tormentas, calor, granizo e incluso terremotos y tifones. Evidentemente, no todos los tipos de hormigón son iguales y unos aguantan mejor que otros. Pero su dureza y resistencia hacen que el hormigón sea usado en todos los países del mundo en cualquier obra y lugar sin importar la geografía y tiempo del lugar.
  • Fácil uso y maleabilidad. El hormigón es fácil de manejar y manipular. Lo bueno es que se adapta a toda clase de construcciones ya que es resistente al fuego, maleable y fácil de mezclar. Basta tener el material para almacenar el hormigón, un camión o lugar donde hacer la mezcla y la amasadora para distribuirlo.
  • Económico. Se trata de un material que por su resistencia y bajo coste hacen de él un elemento imprescindible en la construcción. Y es que se puede usar tanto para pavimentar, como para sujetar y hacer presas y canales o incluso para construcción tradicional como elemento principal en casas, edificios y rascacielos.

¿Cuántas clases y tipos de hormigón hay en el mercado?

En el mercado existen muchas clases de hormigón y no podemos citarlas todas, pero si nombraremos las más interesantes. Entre ellas, nos podemos encontrar los siguientes tipos de hormigón:

  1. De fibras. Este hormigón tiene varias capas de reforzamiento que se obtiene con la mezcla de fibras. Las fibras que se usan en combinación con este hormigón pueden ser poliméricas, es decir, formadas por polipropileno, nylon, poliéster o materiales similares. También podemos usar fibras inorgánicas como la fibra de vidrio que tienen propiedades álcali resistentes. Estas fibras de vidrio se pueden usar con hormigón proyectado y forman una especie de tela que los cubre. Finalmente, podemos usar el hormigón con metal usando fibras de acero de láminas de rascado. Esto aumenta la resistencia, la cohesión y favorecen la compacidad del hormigón. Lo bueno del acero es que aumenta la resistencia al choque, la deformación frente a cargas lo que lo hacen ideal para construcciones como por ejemplo, autopistas, puentes, casas en lugares con riesgo de terremotos, etcétera.
  2. Ligero. Este hormigón es ligero y resistente al mismo tiempo lo que hace que sea de gran demanda en todo tipo de construcciones, en especial, en lugares de difícil acceso donde es necesario minimizar el peso de cada material. Para conseguir un peso menor en el hormigón lo normal es cambiar los áridos normales por otros más ligeros como puzolana, pizarra, arcilla expandida o incluso poliestireno expandido. Hay muchas combinaciones de materiales para que pese menos el material. Al pesar menos y ocupar poco espacio se usa este hormigón en el refuerzo de forjados y para homogeneizar suelos que tienen mucho desnivel. Las ventajas es que aguanta niveles altos de resistencia y al mismo tiempo es capaz de aislar acústica y térmicamente al tener menor densidad que otros hormigones.
  3. Excavable. Es poco conocido ya que se usa para cubrir huecos y zanjas. Aún así es un material interesante por su facilidad para excavar y levantar.
  4. Drenante. Esta clase de hormigón deja pasar el agua con facilidad por lo que es apto para lugares donde llueve mucho y es necesario dejar fluir el agua hacia abajo. Se puede usar en muros enterrados y similares.
  5. Autocompacto. Quizás esta clase de hormigón sea la que más posibilidades tenga y el más interesante sea para los constructores ya que no necesita compactación. Esto nos evita una operación menos y por lo tanto una reducción de costes de tiempo y dinero. Ojo, no debemos confundirlo con el hormigón fluido ya que no comparten las mismas funciones ni características. Lo bueno de esta clase de material es que se puede hormigonar cualquier parte desde la de debajo del encofrado a la superior. Por si fuera poco, esta técnica nos permite hacer un montaje del hormigón de forma continua.
  6. Traslúcido. Este material deja pasar la luz gracias a la combinación de mezcla del hormigón con fibra óptica que le da ese efecto de dejar pasar la luz.
  7. De alta resistencia. Este es uno de los más demandados para construcciones civiles de gran peso y tamaño. Lo normal es que se use en obra civil para hacer puentes, presas y obras de gran tamaño. En ocasiones se puede usar en edificación, aunque sólo en situaciones donde la vivienda esté sometida a un gran estrés como golpes o terremotos. Esto se debe a que este material puede aguantar todo lo que le echen. De hecho, es capaz de resistir hasta 70 MPa e incluso 100 MPa. La resistencia de este tipo hormigón se consigue gracias a que tiene una baja relación de mezcla de agua y cemento lo que hace que la dosificación sea muy pura. Estas características hacen que este hormigón sea usado en pilares y secciones grandes gracias a su aguante y resistencia.
  8. Hay más clases de hormigón como el blando, el poroso, el autonivelante y alguno más, aunque los más interesantes son los que hemos citado antes.
  9. Además, nos encontramos con otros tipos de hormigón entre las que tenemos las siguientes tipologías: de jefa (el modelo más normal), multicámara con huecos internos compartimentados, armados diseñados como encofrados, en U para cubrir dinteles y cantos y de carga para soportar grandes estructuras y pesos como el forjado superior.

¿Qué debo de tener en cuenta para elegir el hormigón adecuado a mi inmueble?

Antes de hacer una obra es necesario conocer cuáles son los materiales que debemos escoger. Elegir el hormigón adecuado es clave en el proceso de la obra. En función de factores como el dinero, el tiempo de construcción, el presupuesto, los materiales, el peso, el suelo y el diseño de la casa limitarán la gama y el modelo de hormigón a elegir. Por otro lado, las especificaciones técnicas del terreno también delimitarán el tipo de hormigón que escojamos.

Nuestra recomendación es que no renunciéis a este material para incorporar en vuestra casa ya que sus ventajas son evidentes y su rendimiento es óptimo. Para elegirlo debéis consultar a un profesional y dejar que sea el aparejador y el arquitecto el que os recomienden el tipo de hormigón más interesante para vuestra casa.

Esperamos que este artículo os haya gustado y en caso de cualquier duda o pregunta nos hagáis una consulta o visitéis nuestra página web.

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