Cultivar un huerto urbano se ha convertido en una de las actividades más saludables y provechosas de las medianas y grandes ciudades. La creciente urbanización del terreno nos ha ido cada vez más separando del medio ambiente dejando paso a calles asfaltadas, humo, ruido y una vida acelerada y estresante. Por eso, cada vez más personas se animan a montar un huerto urbano en casa para así disfrutar de su propio rincón verde y ecológico, ya que no es necesario disponer de grandes espacios, sino que basta con tener una pequeña terraza, un balcón, una ventana con buena iluminación o un patio.  En realidad cualquier sitio podría ser bueno como lugar de cultivo para todo tipo de frutas, verduras y hortalizas, pero la pregunta que la mayoría nos hacemos es: ¿es tan fácil hacer un huerto urbano?

La respuesta es: definitivamente, sí. Antes de todo, no se necesitan grandes sumas de dinero ni un terreno, como muchos podrían pensar, y ni siquiera hace falta ser un agricultor profesional, pero sí que son necesarios dedicación, creatividad y unos conocimientos básicos para que los resultados sean los deseados y podamos obtener una buena cosecha.

Así que hoy te vamos a hablar de qué es un huerto urbano, qué beneficios puede aportarte y los pasos a seguir para ponerlo en marcha y sacarle el máximo partido. ¿Preparado para recoger tu propios alimentos ecológicos y llevarlos directamente a la mesa?

¿Qué es un huerto urbano ecológico y cuáles son sus beneficios?

Vamos a empezar por los conceptos básicos. Un huerto urbano ecológico, es sencillamente un huerto situado en la ciudad, en un espacio que puede ser una mesa de cultivo o unas macetas, en el que podemos cultivar de forma sostenible hortalizas o plantas aromáticas para uso culinario.  Los huertos urbanos se diferencian de los huertos tradicionales muy diversos por dos aspectos: su finalidad (educativos, ocio, producción…), y el entorno al que deben adaptarse, un entorno que no está pensado para ellos. De hecho, las condiciones que nos presenta la ciudad como la falta de luz, poca tierra y de mala calidad, contaminación etc… requieren ciertas soluciones y técnicas agroecológicas para que la producción de los alimentos sea natural y al mismo tiempo bien planificada para ahorrarnos dinero, tiempo y trabajo.

Montar un un huerto urbano y dedicarse a él con cariño,  puede aportar muchos más beneficios de los que imaginas. No solo un gran entretenimiento, sino que influye de forma muy positiva en la alimentación y en la toma de consciencia sobre la importancia de ser responsables hacia el medioambiente.

Algunos de los beneficios de un huerto urbano son:

  • Alimentación saludable y ecológica: tu paladar ya no tendrá que seguir comiendo esos tomates insípidos. Una vez empieces a cultivar tu propio huerto ecológico y a usar estos productos en la cocina, tu dedicación se verá recompensada. Ganarás en alimentación sana y rica en vitaminas y minerales, ya podrás comer productos recién cosechados y además estarás seguro de que no lleven capas y capas de agrotóxicos, ceras, pinturas, etc.
  • Beneficios terapéuticos:  tener un huerto en casa es una buena manera de disfrutar de la naturaleza, el aire libre, conocer más las condiciones climáticas de localidad en la que vives y, como no, hacer ejercicio físico moderado. Además, te ayudará a eliminar el estrés, mejorar tu estado de humor y sentirte más activo tanto mentalmente como físicamente.
  • Estímulo de habilidades cognitivas: aprenderás a ser más organizado y a planificar, a ser observador y analizar todo lo que pasa en tu mini cultivo para mejorarlo y además aprenderás a ser más paciente, que empezarás plantando una semilla y acabarás comiendo.
  • Socialización: tener un huerto urbano te unirá a otros hortelanos comprometidos con la ecología y la salud, que se dedican a lo mismo y buscan alimentos ricos y sanos pero también respetuosos con el medio ambiente. Podrás intercambiar consejos y conocimientos con ellos y trabajar en equipo para lograr objetivos comunes.

Y por último, no hay que olvidarse de los beneficios medioambientales. Cultivar alimentos ecológicos en casa es la mejor forma de cuidar el entorno y ser más respetuosos con él.

Cómo hacer un huerto urbano, claves para empezar

¿Por fin te has decidido a empezar a cultivar tu propio huerto urbano pero no sabes por dónde empezar, o bien tienes miedo de dejarte algún paso fundamental en el proceso? No  te preocupes, verás que es muy sencillo y si sigues estas claves que te damos a continuación, todo va a salir de maravilla y tu cosecha será la envidia de todos los vecinos.

El espacio

El primer paso en tu nueva actividad, es saber dónde vas a plantar tus hortalizas. Busca un rincón del balcón o terraza que te guste y que tenga buena iluminación y opta por una mesa para que el cultivo quede elevado. Si tienes un balcón muy pequeño o vas a cultivar en interior, la opción mejor es un huerto vertical que te hará aprovechar al máximo el espacio. Si quieres aprovechar las ventanas, opta por unas tradicionales jardineras. Además, seguro que tienes un montón de cubos, macetas y otros recipientes que llevan años en el trastero y puedes reciclar para la ocasión.

La luz

Uno de los factores clave más importantes a tener en cuenta es la luz, ya que las plantas la necesitan para vivir. Tus hortalizas deberán estar en un lugar con mucho sol directo para crecer sanas y fuertes. Sin embargo, cada tipo de cultivo es adecuado para ciertas condiciones de luz, así que antes de plantar infórmate sobre el tema y también mira cuál es la mejor elección según la temporada.

El sustrato

Después de la luz, la tierra es el alimento más importante que tus plantas necesitarán para crecer. Un buen sustrato condicionará el desarrollo del cultivo. Hay varios tipos, sustrato universal, turba, fibra de coco, mantillo, compost… No te olvides leer una guía de sustratos para saber cuál es el más adecuado para lo que vas a plantar.

El agua

Las plantas, igual que los seres humanos, también beben agua y la necesitan para sobrevivir. Procura por lo tanto mantenerlas en un entorno de humedad constante, pero sin ahogarlas. Lo mejor es que instales un sistema de riego por goteo, de esta manera podrás ahorrar agua y evitar el riesgo de pasarte. Eso sí, utiliza este sistema solo en huertos urbanos de gran tamaño.

El cultivo

Ya tienes claros los pasos a seguir, ¿pero sabes qué vas a plantar? Además de elegir lo que más te guste y vas a consumir en el día a día, elige cultivos de temporada y ten en cuenta que es distinto plantar semillas o brotes. Si plantas semillas, podrás ver con tus propios ojos cómo va creciendo un ser vivo desde su origen, pero necesitarás echar más horas de trabajo y ser más cuidadoso a la hora del transplante. Por otro lado, si utilizas los brotes (la planta en su inicio de vida, con los primeros tallos) ya tienes la primera parte del trabajo hecho y la experiencia no será la misma, pero sin duda simplificará tu labor.

¿Aún no has creado tu propio rincón verde? Ahora que conoces sus beneficios y los pasos a seguir,  ponte manos a la obra con la siembra, el transplante… ¡y ten paciencia hasta que llegue la cosecha! Pronto podrás presumir y disfrutar de los frutos de tu huerto urbano ecológico.

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